La exposición a la radiación solar estimula la síntesis de melanina en los melanocitos (las células que se encuentran en la capa más profunda de la epidermis) dando lugar a la pigmentación de la piel (el bronceado). Cuando la piel se expone a determinados factores que inducen la sobreproducción de melanina, se produce una hiperpigmentación, es decir, la aparición de manchas en determinadas zonas.
De este modo, y especialmente tras los meses de verano, es frecuente que aparezcan manchas en la cara, las manos o el escote como resultado de la exposición solar, si bien existen también otros factores que alteran la producción de melanina (los cambios hormonales, determinados medicamentos, el envejecimiento…).
Contenidos
- 1 Qué es el ácido kójico y cómo se obtiene
- 2 Beneficios del ácido kójico para la piel y aplicaciones cosméticas
- 3 Cómo usar productos con ácido kójico de manera segura
- 4 Posibles efectos secundarios y precauciones
- 5 Recomendaciones para mantener los resultados
- 6 Ácido kójico vs. otros ingredientes para aclarar la piel: ¿cúal elegir?
Qué es el ácido kójico y cómo se obtiene
Uno de los activos más empleados para reducir las manchas de la piel es el ácido kójico, un compuesto orgánico natural presente en muchas especies de hongos filamentosos, incluidos Aspergillus y Penicillium, que también resulta del proceso de fermentación del sake japonés elaborado con vino de arroz.
Aunque estos hongos se han usado desde antiguo en la gastronomía del oriente asiático (como parte del miso, la salsa de soja o el sake), su potencial cosmético se descubrió al observar la blancura de las manos de los trabajadores que elaboraban el tradicional licor japonés, lo que reveló el poder despigmentante del hongo koji y su función inhibidora de la tirosinasa, la enzima responsable de la producción de melanina en la piel, y de la catecolasa, otra enzima involucrada en la pigmentación cutánea.
Beneficios del ácido kójico para la piel y aplicaciones cosméticas
- Suaviza y elimina las manchas: el poder despigmentante y blanqueante del ácido kójico ha hecho que se convierta en tendencia y se utilice en multitud de formulaciones cosméticas antimanchas: cremas, geles, mascarillas, sérums… Actúa aclarando de manera uniforme las manchas producidas por los efectos de la radiación solar, el envejecimiento y los cambios hormonales (melasma, léntigo, etc.).
- Tiene propiedades antioxidantes: ayuda a contrarrestar los efectos dañinos de los radicales libres, que provocan un daño oxidativo en las células de la piel, por lo que reduce los signos más visibles del envejecimiento y suaviza la apariencia de pequeñas arrugas y líneas de expresión.
- Es antimicótico y antibacteriano: como antimicótico, se emplea para el tratamiento y prevención de ciertas infecciones fúngicas, como el pie de atleta. Además, su acción antibacteriana lo convierte en un activo adecuado para tratar los efectos del acné, al impedir el crecimiento y la reproducción de las bacterias en la piel y prevenir así la aparición de granos y espinillas. También es eficaz para disimular la apariencia de las cicatrices, al unificar el tono de la piel.

Cómo usar productos con ácido kójico de manera segura
El ácido kójico está presente en numerosos sérums, geles, cremas y mascarillas faciales, pero no siempre aparece en la misma concentración. Aunque no es fotosensibilizante, su uso debe ir asociado a una adecuada protección solar, evitando o reduciendo la exposición directa en las horas de mayor radiación y utilizando fotoprotectores con un FPS superior al 30 para prevenir la formación de más manchas.
Antes de comenzar a utilizarlo, es recomendable hacer una prueba en una pequeña zona de la piel para comprobar la tolerancia al producto. Si se observa algún tipo de reacción (enrojecimiento, quemaduras, ampollas…) debe suspenderse su uso y acudir al especialista.
En caso de que el producto sea bien tolerado, se recomienda aplicarlo en zonas no extensas de piel sana (la cara, el cuello, las manos) dos veces en semana, hasta asegurarse de que no existen reacciones adversas. Después se podrá incorporar a la rutina diaria, preferiblemente con una aplicación nocturna.
Es importante que la piel esté limpia y seca antes de su aplicación, seguir siempre las indicaciones del producto y el profesional que lo prescribe y esperar unos minutos hasta su completa absorción antes de utilizar algún otro cosmético.
Consejos para potenciar los efectos del ácido kójico
Para maximizar los beneficios del ácido kójico y obtener mejores resultados en la reducción de manchas, es recomendable combinar su uso con otros ingredientes activos que potencien su acción despigmentante. La vitamina C, por ejemplo, es un antioxidante que no solo ayuda a iluminar la piel, sino que también mejora la estabilidad y eficacia del ácido kójico. Del mismo modo, el ácido glicólico y el ácido láctico pueden facilitar la penetración del ácido kójico al exfoliar suavemente la piel y eliminar las células muertas.
Además, mantener una rutina de cuidado facial adecuada, que incluya hidratación constante y protección solar rigurosa, es clave para evitar la reaparición de manchas y mejorar la textura de la piel. La constancia en la aplicación del ácido kójico y la combinación con hábitos saludables pueden hacer una gran diferencia en la apariencia general del cutis.
Posibles efectos secundarios y precauciones
Aunque los productos que contienen en su formulación ácido kójico han demostrado ser seguros, pueden provocar reacciones adversas en determinadas personas o como respuesta a un uso continuado. Esto es así porque la inhibición de la producción de melanina deja la piel menos protegida frente a las radiaciones solares.
Asimismo, se han descrito algunas reacciones adversas asociadas a su uso continuado, como irritación cutánea, prurito, dermatitis de contacto y reacciones de hipersensibilidad.
Precisamente por los efectos secundarios asociados a su uso, y también como medida preventiva, por la existencia de algunos estudios (no concluyentes) que sugieren que el ácido kójico puede alterar el funcionamiento del sistema endocrino, la Unión Europea ha limitado la concentración de este activo en cosmética a un máximo del 1% (el margen se situaba hasta este momento entre el 1 y el 4%). De este modo, a partir del 1 de febrero de 2025 no se podrán introducir en el mercado europeo cosméticos que superen esta concentración y, desde noviembre de ese mismo año, tampoco podrán comercializarse aquellos productos que hayan podido quedar en stock y que no cumplan la normativa.
Recomendaciones para mantener los resultados
Después de tratar las manchas con productos que contienen ácido kójico, es esencial adoptar una rutina de cuidado que ayude a mantener los resultados y prevenir la reaparición de la hiperpigmentación. La protección solar diaria debe convertirse en un hábito constante, incluso durante los meses de invierno o en días nublados, ya que la radiación ultravioleta puede estimular nuevamente la producción de melanina. Utilizar protectores con un FPS alto y amplio espectro, reaplicándolos cada dos o tres horas, es clave para conservar una piel uniforme y luminosa.
Asimismo, se recomienda reforzar la rutina cosmética con hidratantes ricos en niacinamida, ácido hialurónico o ceramidas, que ayudan a reparar la barrera cutánea y reducen la sensibilidad que puede generar el uso continuado de despigmentantes. La constancia, junto con revisiones periódicas con un dermatólogo, garantizará que los beneficios del ácido kójico sean duraderos sin comprometer la salud de la piel.
Ácido kójico vs. otros ingredientes para aclarar la piel: ¿cúal elegir?
Además del ácido kójico, existen otros ingredientes que se pueden emplear como alternativa para eliminar las manchas de la piel. Ante todo, la primera medida es la prevención, y no hay mejor forma de prevenir la hiperpigmentación que protegiéndose del sol con medios físicos y el uso continuado de protector solar.
No obstante, una vez que las manchas han aparecido, existen distintas alternativas, como otros inhibidores de la producción de melanina que, al igual que el ácido kójico, bloquean la acción de la enzima tirosinasa (ácido tranexámico, ácido azelaico, thiamidol y ácido retinoico); antioxidantes: (vitamina C, vitamina E, extracto de té verde, vitamina B3 y melatonina); exfoliantes químicos (ácido glicólico, ácido láctico, ácido mandélico, ácido salicílico) y otras opciones terapéuticas para tratar la pigmentación, como el láser dermatológico, la luz pulsada, la crioterapia o la dermoabrasión.
