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Cuidado con la Salmonelosis

foto ilustrada de un huevo

Hemos escogido este tema tan veraniego para concienciaros sobre la importancia de seleccionar bien lo que comemos en esta época del año. ¡Hola a todos a todas!

¿Qué es la Salmonelosis?

La salmonelosis es una enfermedad de origen alimentario causada por la infección con bacterias del género Salmonella. Estas bacterias pueden encontrarse en una variedad de alimentos, desde carne cruda y huevos hasta frutas, verduras y mariscos. Aunque es comúnmente asociada con los meses de verano debido a las temperaturas cálidas que favorecen su proliferación, la salmonelosis puede presentarse en cualquier época del año si no se toman las precauciones necesarias.

Los síntomas de la salmonelosis varían desde leves molestias gastrointestinales hasta complicaciones más graves en personas vulnerables. Además de causar vómitos, diarrea y fiebre, en algunos casos la bacteria puede diseminarse desde el intestino hacia el torrente sanguíneo, lo que podría requerir atención médica inmediata.

Por qué es importante prevenir la Salmonelosis

Prevenir la salmonelosis no solo es esencial para mantener una buena salud personal, sino también para evitar brotes que puedan afectar a comunidades enteras. Esta enfermedad puede propagarse fácilmente en entornos donde se manejan grandes volúmenes de alimentos, como restaurantes, comedores escolares o eventos masivos.

La clave está en la higiene: el lavado adecuado de manos, utensilios y superficies, así como el almacenamiento correcto de los alimentos, son fundamentales para reducir el riesgo. Además, elegir productos pasteurizados y cocinar los alimentos a temperaturas seguras son pasos efectivos para protegerse contra esta infección.

Cómo se contagia

Esta bacteria vive en el intestino de animales y aves contagiados y se expulsa por las heces, por lo tanto, el contagio se produce cuando comemos carnes de animales o aves que han entrado en contacto con las heces y no han sido bien cocinados.  También hay que tener especial cuidado con verduras y mariscos que hayan entrado en contacto con aguas fecales o que al procesarlos en la cocina hayan entrado en contacto con jugos de animales contaminados.

Si la gallina está infectada, los huevos crudos (que se usan para hacer salsas como la mayonesa)  también pueden estar contaminados, aunque hayamos lavado bien la cáscara. Si el manipulador de los alimentos está contagiado y no tiene una buena higiene, también puede transmitir la bacteria.

Recomendaciones para evitarla

Para evitar la propagación de la bacteria hay que seguir unas sencillas recomendaciones como lavarse las manos (o desinfectarlas con un gel sin agua o con unas cómodas toallitas antisépticas antes y después de manipular carne cruda, después de ir al baño o cambiar un pañal y tras tocar reptiles o aves.

Para evitar que se extienda en la cocina hay que guardar por separado la carne y marisco crudo de otros alimentos y limpiar muy bien los utensilios de cocina después de manipular la carne.

Hay que evitar el consumo de huevos crudos (mayonesas, helados…) si no tenemos la seguridad de que hayan sido pasteurizados.

La bacteria de la salmonella no sobrevive a las altas temperaturas, así que tenemos que asegurarnos de cocinar bien los alimentos, en especial los que contengan huevo, por encima de los 70 grados.

Y ¿si nos hemos infectado?

Nuestro sistema inmunológico tiene defensas naturales contra esta y muchas otras bacterias.

Hay que tener especial cuidado con personas inmunodeprimidas, niños, ancianos o quienes hayan abusado de antibióticos (¡siempre hay que tomarlos bajo prescripción médica!) ya que su sistema inmune es más débil y es posible que éste no haya neutralizado las bacterias.

Los síntomas de contagio se suelen presentar a las 8-48 horas del contacto y en la mayoría de los casos, no pasa de una gastroenteritis con vómitos, diarreas, fiebre y dolor muscular. En estos casos hay que proceder evitando la deshidratación tomando limonada alcalina o bien preparados para reponer los electrolitos como Bioral Suero de Frutas. Hay algunos adaptados en su envase y en su sabor para bebés y niños

El sistema inmunológico se encargará de expulsar las bacterias, es una buena idea tomar pro biótico que lo refuercen. Los pro bióticos los encontramos en yogures y en productos farmacéuticos en sobres casenbiotic o viales bebibles para adultos y niños.

Individuos con las defensas bajas, ancianos y niños pueden tener síntomas más graves: el médico le recomendará antibióticos específicos para eliminar las bacterias y un programa de rehidratación oral con el que mejorarán, normalmente en una semana.

Como veis, con unas medidas de higiene básicas podemos disfrutar de un verano sin Salmonella.

¡Un abrazo!

Pilar