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Qué tomar para el dolor de cabeza. Mejores consejos

persona con dolor de cabeza

El dolor de cabeza o cefalea es uno de los cuadros de malestar más frecuente entre la población. Puede estar causado por causas motivos tan dispares como el estrés o el agotamiento, pasando por enfermedades más relevantes. Lo que está claro es que provoca un malestar que nos impide continuar con nuestras tareas cotidianas y, precisamente por ello, es importante frenarlo antes de que el dolor se vuelva agudo y persistente.

No es una cuestión sin importancia, hasta el punto de que la Sociedad Española de Neurología (SEN) ha impulsado la Fundación Española de Cefaleas (Fecef) para visibilizar su impacto real en la vida de las personas.

Introducción: Tipos de dolor de cabeza

Según la Sociedad Española de Neurología, y tal y como recoge la Clasificación Internacional de las Cefaleas, hay 200 tipos de dolores de cabeza. Y se pueden clasificar en cefaleas primarias, cuando el dolor no está asociado a ninguna lesión del sistema nervioso (como la migraña) y secundarias, cuando el origen sí está en el sistema nervioso o en otras enfermedades subyacentes.

Se estima que un 46% de la población española presenta algún tipo de cefalea, siendo la migraña y la cefalea tensional las más comunes. De hecho, la migraña afecta al 12 % de la población y es altamente incapacitante. Esta cefalea primaria suele caracterizarse por un dolor en un lado de la cabeza (hemicraneal) que los pacientes describen como una pulsación o latido y que puede acompañarse de náuseas, vómitos y sensibilidad aumentada a la luz y el ruido.

No obstante, la cefalea tensional es el dolor de cabeza más frecuente, es generalmente más leve y menos incapacitante. Otro tipo de cefalea habitual es la cervicogénica, es decir, la que se origina en el cuello (en las cervicales) pero se siente en la cabeza.

Además de las mencionadas, también son relativamente frecuentes la cefalea en racimos, que suele afectar a un lado de la cabeza y principalmente cerca del ojo, y la sinusitis, causada por la inflamación de los senos paranasales.

¿El mayor problema en torno a este tipo de dolor? Suele ser un problema de salud infradiagnosticado, porque una amplia mayoría de los casos no le damos la suficiente importancia.

Analgésicos de venta libre más efectivos

En la farmacia podemos encontrar numerosos analgésicos y antiinflamatorios de venta libre para eliminar el dolor. Sin embargo, es importante que identifiquemos qué tipo de dolor es y en qué intensidad lo notamos, para determinar qué fármaco es el más adecuado.

dolor de cabeza

Los analgésicos de venta libre más efectivos para el dolor de cabeza incluyen el paracetamol, el ibuprofeno y el ácido acetilsalicílico (aspirina). El ibuprofeno y la aspirina son AINEs (antiinflamatorios no esteroideos), lo que los hace particularmente útiles si hay inflamación, como puede ocurrir en migrañas. El paracetamol también es muy efectivo para dolores leves a moderados, y puede ser una opción más adecuada para algunas personas.

Veamos uno a uno:

  • El paracetamol (acetaminofén) es efectivo para dolores leves a moderados y también reduce la fiebre. Puede ser una buena opción si no hay inflamación o si buscamos un analgésico menos agresivo para el estómago.
  • El metamizol es un analgésico comparable al ácido acetilsalicílico, aunque menos gastrolesivo, y superior al paracetamol en cuanto a su efectividad para el dolor agudo de intensidad moderada. Relaja ligeramente la musculatura, por lo que resulta especialmente útil en dolores de tipo cólico.
  • El ibuprofeno es un antiinflamatorio no esteroideo (AINE) que alivia el dolor y tiene un efecto antiinflamatorio, lo que lo hace ideal para dolores de cabeza que incluyen inflamación, como las migrañas leves.
  • El naproxeno es similar al ibuprofeno (otro AINE) y también es sumamente eficaz para el dolor de cabeza.
  • El ácido acetilsalicílico (aspirina) es otro AINE que nos ayuda a aliviar el dolor, la inflamación y la fiebre. Eso sí, se recomienda usarlo con precaución si se tienen problemas de sangrado o se toman anticoagulantes.

Además, hemos de tener en cuenta que existen algunos productos que combinan paracetamol, ibuprofeno y cafeína para un alivio más rápido y eficaz.

Remedios naturales que funcionan

Para aliviar el dolor de cabeza de forma natural, podemos probar la aplicación en la zona de compresas frías o tibias, descansar en una habitación oscura y silenciosa, y beber suficiente agua. También son útiles las infusiones de manzanilla o jengibre, los aceites esenciales como la lavanda, y, cómo no, las técnicas de relajación.

¿Remedios que podemos probar?

  • Compresas frías o tibias: Aplica una compresa fría en la frente o el cuello para adormecer el dolor. Para los dolores de cabeza tensionales, una compresa tibia en el cuello y los hombros puede ayudar a relajar los músculos.
  • Descanso y tranquilidad. Cerrar los ojos y relajarte puede ser muy efectivo.
  • Hidratación: Beber suficiente agua es primordial para aliviar el problema. La deshidratación puede impactar los niveles de energía, provocando agotamiento mental.
  • Té de plantas: Prepara infusiones de manzanilla para relajar los músculos o de jengibre para reducir las náuseas y la inflamación asociadas a las migrañas.
  • Inhalar o aplicar aceites esenciales tiene propiedades relajantes y medicinales. Entre los más eficaces para tratar el dolor de cabeza destacan la menta, que debe aplicar en pequeña cantidad en las sienes y masajear suavemente; la lavanda, porque reduce la ansiedad y el estrés; y el eucalipto, que es especialmente útil inhalado si el dolor de cabeza está relacionado con problemas sinusales.

Cuándo es necesario consultar al médico

Aunque, en la mayoría de los casos, el dolor de cabeza no representa gravedad y es transitorio y tratable con analgésicos, en ocasiones funciona como una advertencia, ya que nos está diciendo que algo no funciona correctamente. Por eso, nuestro consejo es que consultes a tu médico en los siguientes casos:

  • si se produce un cambio importante en el patrón del dolor
  • si este incrementa al toser o moverse
  • si empeora de manera sostenida e te impide realizar algunas actividades diarias
  • si aparece después de un golpe
  • si está acompañado de fiebre, confusión o rigidez en el cuello
  • si percibes debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo
  • si hay pérdida repentina de visión o visión doble

Señales de alarma: cuándo el dolor de cabeza no es “normal”

Hay dolores de cabeza que conviene tratar como una urgencia o, al menos, no demorar la consulta, porque pueden ser signo de un problema serio. La referencia más clara es el dolor de inicio súbito y explosivo, que alcanza su máxima intensidad en segundos o en el primer minuto (la llamada “cefalea en trueno”): en ese caso, hay que acudir a urgencias para descartar causas graves.

También se debe consultar con rapidez si el dolor aparece con fiebre y rigidez de nuca, tras un golpe en la cabeza, si cambia de patrón respecto a tus cefaleas habituales, o si te despierta por la noche o dura más de unos días. Y si se acompaña de síntomas neurológicos como debilidad de un lado, dificultad para hablar, confusión, visión doble o pérdida de visión (incluida aura “nueva” o distinta), no conviene atribuirlo a una migraña sin más y debe valorarlo un profesional cuanto antes.

Prevención: hábitos para evitar el dolor

Quién mejor que nosotros mismos para saber cómo responde nuestro cuerpo -y nuestra cabeza- ante ciertos estímulos o determinadas situaciones. Por eso hay ciertos hábitos saludables que pueden ser de gran ayuda para evitar la aparición de nuevos episodios de dolor o disminuir la frecuencia con que se presentan las cefaleas.

  • Evitar el estrés, ya que está asociado a la ansiedad y puede favorecer la aparición del dolor de cabeza.
  • Practicar alguna actividad de relajación, como yoga, meditación, respiración consciente, etc.
  • Hacer ejercicio de forma regular, ya que las endorfinas que liberamos actúan como ‘analgésicos’ naturales.
  • Tener una buena higiene postural.
  • Evitar el tabaco, ya que contiene sustancias que pueden propiciar la aparición de cefaleas.
  • Seguir una dieta saludable. Hay que tener en cuenta que algunos alimentos -como el chocolate, los quesos,las carnes rojas y conservas, entre otros- pueden propiciar la aparición del dolor de cabeza.
  • Evitar o moderar el consumo de alcohol.
  • Dormir las horas necesarias para garantizar un estado óptimo del cuerpo y prevenir el dolor de cabeza.
  • Evitar el exceso de estímulos sonoros y visuales (luces intermitentes, luz de pantallas, espacios ruidosos…).

Qué NO tomar: medicamentos a evitar

Lo mismo que es necesario frenar el dolor, abusar de ciertos medicamentos puede provocar cefaleas. Por eso se debe evitar tomar analgésicos más de 2-3 días por semana, para evitar las cefaleas de rebote, y evitar o limitar:

  • Los opiáceos, ya que tomarlos con frecuencia puede causar o empeorar los dolores de cabeza.
  • Fármacos con butalbital, puesto que son barbitúricos que pueden agravar el problema.
  • Triptanes y ergotamina, que son tratamientos específicos para la migraña aguda y que, al usarse en exceso, también pueden desencadenar cefaleas de rebote.

Además es importante estar atentos a ciertas interacciones medicamentosas, como ocurre con los antidepresivos, ya que tomados junto a otros fármacos pueden desencadenar cefaleas.

Dosificación segura y recomendada

Tan importante como saber qué solución es la más adecuada para nuestro dolor de cabeza es tomar la dosis adecuada. No creamos que por aumentar la cantidad de analgésico, el efecto va a ser más rápido o duradero. Lo recomendable, por el contrario, es tomarlo en cuanto comencemos a sentir la molestia y no esperar a que el dolor se intensifique hasta hacerse insoportable.

  • En el caso del paracetamol, la dosis que suele funcionar para aliviar el dolor de cabeza está entre los 500 y los 650 miligramos. Puedes repetir las tomas cada 6 u 8 horas, siempre teniendo en cuenta que la dosis diaria en adultos no puede superar los 4 gramos para prevenir daños hepáticos.
  • Si tomas ibuprofeno, la dosis recomendada está en 400 miligramos y puedes repetirla cada 6 u 8 horas. Ten en cuenta que tiene un efecto directo en el sistema gastrointestinal, por lo que no debemos abusar de él.
  • Si prefieres el ácido acetilsalicílico, opta por 500 mg. Serán suficientes para aliviar el dolor de cabeza, así como los dolores musculares y de espalda.

Además, ten en cuenta que en nuestra farmacia ofrecemos el servicio especializado de Sistema de Dosificación de Medicamentos (SPD o SDM), que facilita el proceso de gestión de la medicación que han de tomar los pacientes.

Y, lo más importante. Recuerda que casi todo el mundo tiene dolores de cabeza y, afortunadamente, la mayoría no deben darnos motivos para preocuparnos. Pero, si perturban tus actividades o tu vida personal, es momento de consultar a un profesional médico.

Preguntas frecuentes

¿Tomar analgésicos con el estómago vacío puede empeorar el dolor de cabeza o causar otros problemas?

Tomar analgésicos como el ibuprofeno o la aspirina con el estómago vacío puede irritar la mucosa gástrica y provocar molestias estomacales, náuseas o incluso úlceras con el uso frecuente. Aunque esto no empeora directamente el dolor de cabeza, el malestar gastrointestinal puede intensificar la sensación general de malestar. El paracetamol es menos agresivo para el estómago y puede tomarse sin alimentos, pero los antiinflamatorios no esteroideos deberían ingerirse con algo de comida o al menos un vaso de leche. Si experimentas frecuentemente dolor de estómago al tomar analgésicos, consulta con tu médico sobre alternativas o protectores gástricos.

¿El dolor de cabeza puede ser un síntoma de deshidratación incluso si no se tiene sed?

Sí, el dolor de cabeza es uno de los primeros síntomas de deshidratación, y puede aparecer antes de sentir sed intensa. Cuando el cuerpo pierde líquidos, el cerebro puede contraerse temporalmente debido a la pérdida de fluidos, provocando que se separe ligeramente del cráneo y active receptores de dolor. Además, la deshidratación reduce el volumen sanguíneo, lo que disminuye el oxígeno que llega al cerebro. Este tipo de dolor suele concentrarse en toda la cabeza y empeora con el movimiento. Beber agua regularmente a lo largo del día, especialmente en ambientes calurosos o tras hacer ejercicio, previene estos episodios mejor que esperar a tener sed.