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Píldora Anticonceptiva. Todo lo que debes Saber

mujer con un blister de píldoras anticonceptivas en la mano

Garantizar el acceso universal a la salud sexual y a los derechos reproductivos es una de las metas fijadas en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 aprobados en 2015 por los estados miembros de las Naciones Unidas, un plan de acción orientado a fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.

Hablamos, concretamente, del ODS 5, que persigue “Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas”, un propósito que pasa por el acceso a la planificación familiar y la prevención de los embarazos no deseados.

Qué es la píldora anticonceptiva

Entre los métodos anticonceptivos más utilizados en todo el mundo se encuentra la píldora anticonceptiva que, en el caso de España, comenzó a comercializarse en 1978. Se trata de una pastilla que se toma de forma regular por vía oral y que contiene pequeñas dosis hormonales que modifican el funcionamiento del organismo para impedir el embarazo.

De este modo, la píldora libera hormonas sintéticas que actúan en el organismo de distintas maneras para impedir la concepción. Por una parte, estas hormonas impiden la ovulación, por lo que, aun entrando algún espermatozoide en el útero, no encontraría un óvulo al que fecundar. Por otra parte, aumentan la densidad del moco cervical, lo que entorpece el paso de los espermatozoides al útero. Y, por último, las hormonas liberadas alteran el endometrio para dificultar una posible implantación del embrión.

Si se hace un uso correcto de la píldora (sin olvidos y siempre a la misma hora), su eficacia ronda el 99%. Eso sí, se trata de un método efectivo para prevenir el embarazo, pero no protege de las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).

Tipos de píldora anticonceptiva

La primera píldora anticonceptiva comenzó a comercializarse en España en 1964, aunque sólo baja prescripción médica y exclusivamente para tratamientos ginecológicos. Hasta 1978 no se despenalizó su uso como método anticonceptivo, pero aquella primera píldora contenía altas dosis de hormonas que conllevaban cierto riesgo y provocaban numerosos efectos secundarios.

En la actualidad, las píldoras anticonceptivas que se comercializan contienen dosis mucho más bajas de hormonas y son mucho más seguras. Se pueden clasificar en dos grandes grupos según las hormonas que encontramos en su composición:

Píldoras combinadas o Anticonceptivos Orales Combinados (ACO)

Son las más frecuentes y contienen versiones sintéticas de estrógeno y progesterona (progestina). Este tipo de píldoras impide que se produzca la ovulación, es decir, el óvulo permanece retenido en el ovario, por lo que, aunque el espermatozoide alcanzara el útero, no sería posible la fecundación. Además de esto, la progestina altera el moco cervical, espesándolo, para dificultar el desplazamiento de los espermatozoides hacia el útero, y adelgaza el endometrio para dificultar una posible implantación del embrión.

Existen, asimismo, distintos tipos de píldora combinada en función de la dosificación de los dos tipos de hormonas en cada comprimido.

Píldora progestínica o minipíldora

A diferencia de la píldora combinada, la minipíldora sólo contiene la versión sintética de la progesterona: la progestina. Se recomienda cuando, por alguna razón, no deben tomarse estrógenos (por ejemplo, en período de lactancia) o para evitar los posibles efectos secundarios de esta hormona. La minipíldora engrosa el moco cervical para ralentizar el avance del óvulo por las trompas de Falopio y actúa volviendo la pared interna del útero más fina, lo que dificulta la implantación de un posible óvulo fecundado. A veces, también suprime la ovulación, aunque su efecto inhibidor es menor que el de la píldora combinada.

tipos de píldora anticonceptiva

Beneficios

El principal beneficio de la píldora anticonceptiva es que evita los embarazos no deseados, siempre y cuando se use correctamente, y que es un sistema fácilmente reversible si se desea concebir. Pero más allá de su efecto anticonceptivo, las hormonas sintéticas de las píldoras ayudan a regular las fluctuaciones hormonales naturales del cuerpo, responsables de muchos síntomas como el acné, los calambres menstruales o los sangrados abundantes.

La píldora anticonceptiva suele ayudar, además, a regular los períodos y a hacerlos más cortos y predecibles, y alivia, a menudo, el síndrome premenstrual (SPM) y los síntomas de la endometriosis.

Por otra parte, existe evidencia científica de que las mujeres que toman anticonceptivos orales tienen menos riesgo de padecer cáncer de endometrio, ovario y cáncer colorrectal.

Posibles efectos secundarios

La píldora anticonceptiva puede tener también efectos secundarios, como dolor de cabeza, mareo, cambios en el ánimo, aumento de peso, disminución del deseo sexual o sensibilidad en las mamas. Estos síntomas son cada vez menos frecuentes por la progresiva disminución de la dosis de hormonas en las píldoras actuales, y no afectan a todas las mujeres ni a todas por igual. Asimismo, son síntomas asociados, en su mayoría, a los estrógenos, por lo que no suelen producirse con la minipíldora.

Por otra parte, se sabe que la píldora combinada aumenta el riesgo de padecer un coágulo sanguíneo, a causa del estrógeno, si bien se trata de un riesgo relativo ampliamente superado en otras situaciones como en el embarazo (que lo multiplica entre cinco y veinte veces) o las primeras semanas tras el parto (cuando el riesgo se incrementa entre cuarenta y sesenta y cinco veces).

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) afirma a este respecto que “el riesgo de sufrir un tromboembolismo venoso durante el uso de anticonceptivos es bajo” y “no existe ninguna razón para dejar de tomar el anticonceptivo hormonal combinado si no ha experimentado ningún problema”, si bien es importante tener en cuenta otros factores, como la edad, fumar, tener sobrepeso, sufrir migrañas o tener antecedentes familiares de tromboembolismo venoso o un parto reciente antes de decidir el anticonceptivo más adecuado.

Cómo tomar la píldora correctamente

La píldora combinada se presenta en tabletas de 28 o 21 comprimidos. En el primer caso, la pastilla se toma diariamente, aunque los comprimidos correspondientes a la última semana son ‘píldoras placebo’ que no contienen hormonas y cuya única finalidad es mantener la costumbre de tomar el comprimido diario para evitar olvidos.

En las tabletas que sólo contienen 21 comprimidos, debe tomarse una pastilla por día durante tres semanas seguidas, con un descanso durante la cuarta semana, en la que se produce la menstruación.

En ambos casos, si la píldora comienza a tomarse en el plazo de cinco días desde que comienza la menstruación, la protección es inmediata, mientras que si se comienza en otro momento, hay que esperar siete días para que resulte efectiva y utilizar, mientras tanto, otro método anticonceptivo cuando se tengan relaciones sexuales.

Por su parte, la minipíldora se presenta en paquetes de 28 pastillas que deben tomarse a la misma hora todos los días y sin interrupción entre cajas para que no pierda efecto protector. Se puede comenzar en cualquier momento del ciclo menstrual, sin embargo, para que el efecto anticonceptivo sea inmediato, hay que tomarla en el primer día de la menstruación. Si se inicia en cualquier otro día del ciclo, lo ideal es usar preservativo en los siete primeros días si se tienen relaciones sexuales.

¿Es la píldora adecuada para mí?

La píldora es un método anticonceptivo seguro y efectivo, sin embargo, la recomendación de su uso y la elección de un tipo u otro de anticonceptivo oral dependerá del historial y los antecedentes médicos de la mujer que desea evitar el embarazo, así como de sus hábitos personales.

En este sentido, la píldora combinada no se recomienda a mujeres mayores de 35 años, fumadoras, hipertensas, con sobrepeso, diabéticas, que padezcan migraña o que presenten algún trastorno de coagulación sanguínea. Tampoco está indicada si se tienen antecedentes de cáncer de mama, accidente cerebrovascular o enfermedad cardíaca.

Por su parte, la minipíldora puede ser tomada prácticamente por todas las mujeres que buscan un método anticonceptivo, pues no cuenta con los efectos secundarios de los estrógenos y no aumenta el riesgo cardiovascular. No se recomienda, sin embargo, a aquellas mujeres que padecen determinadas enfermedades hepáticas y es importante consultar la conveniencia de su uso si se toman ciertos medicamentos (anticonvulsivos, antituberculosos, etc). No es una buena opción tampoco para aquellas personas que no siguen disciplinadamente el tratamiento, pues no admite retrasos ni olvidos (pierde su efectividad si se toma con más de tres horas de retraso).

Lo ideal es siempre que sea un médico o especialista quien valore cada caso de forma individualizada para elegir el anticonceptivo oral que mejor se adapte a cada mujer.

Interacciones medicamentosas y precauciones

La píldora anticonceptiva puede interactuar con diversos medicamentos, reduciendo su eficacia o aumentando el riesgo de efectos adversos. Los antibióticos como la rifampicina, los anticonvulsivos como la fenitoína y la carbamazepina, y algunos medicamentos para el VIH pueden disminuir la efectividad de los anticonceptivos orales al acelerar su metabolismo hepático. También es importante tener precaución con ciertos antifúngicos, medicamentos para la tuberculosis y algunos tratamientos herbales como la hierba de San Juan.

Por otro lado, la píldora puede potenciar los efectos de algunos medicamentos como ciertos antidepresivos tricíclicos y benzodiazepinas, mientras que puede reducir la eficacia de anticoagulantes como la warfarina. Las mujeres que toman medicación crónica deben informar siempre a su médico sobre el uso de anticonceptivos orales para ajustar las dosis si es necesario. Además, es fundamental consultar con un profesional sanitario antes de iniciar cualquier nuevo tratamiento mientras se toma la píldora, incluyendo suplementos nutricionales y remedios naturales, para evitar interacciones no deseadas que puedan comprometer la eficacia anticonceptiva o la seguridad del tratamiento.

Alternativas a la píldora anticonceptiva

Además de la píldora anticonceptiva, existen otros métodos anticonceptivos que pueden ser más adecuados según las circunstancias, necesidades o preferencias de cada mujer. Entre ellos se encuentran los dispositivos intrauterinos (DIU), los implantes subdérmicos, los parches transdérmicos, el anillo vaginal, las inyecciones hormonales y los métodos de barrera como el preservativo.

El DIU, por ejemplo, es una opción de larga duración que requiere una mínima intervención médica y que no depende de la rutina diaria, mientras que los métodos hormonales como el implante, el parche o el anillo ofrecen alternativas a quienes desean evitar los anticonceptivos orales. Por su parte, los preservativos son la única opción que, además de prevenir embarazos no deseados, protegen contra las enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Cada método tiene ventajas e inconvenientes, y su elección debe realizarse con asesoramiento profesional, teniendo en cuenta factores como el estado de salud, la frecuencia de las relaciones sexuales, los planes de fertilidad futura y el nivel de comodidad con el método elegido.