Probablemente hayas observado que muchos de los cosméticos y productos de higiene que usamos en nuestra vida cotidiana contienen un compuesto llamado glicerina. También denominada glicerol, 1,2,3-propanetriol, trihidroxipropano o E-422, esta sustancia posee unas características físicas y químicas que justifican su versatilidad y la amplia variedad de sus aplicaciones.
Asociada históricamente a la industria del jabón, la glicerina es un alcohol de textura viscosa y sabor dulce, totalmente soluble al agua, que sirve como base para la elaboración de infinidad de productos farmacéuticos, cosméticos y alimentarios.
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Qué es la glicerina
En su forma pura, la glicerina es un compuesto orgánico incoloro que se encuentra presente en todas las grasas vegetales y animales en estado líquido con una gran densidad, lo que le confiere su textura ligeramente viscosa.
Puede ser natural (cuando se extrae de las grasas animales o vegetales a partir de distintos procedimientos) o sintética (cuando se obtiene por síntesis química, a partir del propileno).
Nuestro cuerpo produce glicerina de forma natural, por lo que está presente en el suero sanguíneo y es un componente especialmente importante en la mayor parte de la grasa corporal. Hablamos, en ese caso, de glicerina endógena, que es aquella que genera el cuerpo humano y que encontramos en la sangre y en las glándulas sebáceas. Por una parte, la glicerina fluye por el torrente sanguíneo y puede ser absorbida por la piel y, por otra, la dermis libera glicerina al descomponer las grasas en las glándulas sebáceas, lo que contribuye a mantener la hidratación cutánea.
Además de esa glicerina que proviene del interior del cuerpo, existe la llamada glicerina exógena, que se puede producir de diferentes maneras y tomando distintos materiales como punto de partida, si bien el más frecuente es la grasa vegetal. Esta glicerina se puede aplicar sobre la piel y, al penetrar en la epidermis, contribuye a retener la humedad, actuando, de este modo, como un coadyuvante en el mantenimiento de la hidratación en pieles sanas o compensando, en su caso, la falta de glicerina endógena.
Para qué sirve la glicerina. Usos y aplicaciones
Los usos de la glicerina, tanto natural como sintética, son múltiples. Se utiliza como materia prima en la fabricación de numerosos productos gracias a su principal propiedad, la higroscopia. Su extraordinaria capacidad para absorber y retener la humedad del entorno circundante la convierte en un compuesto de preferencia en la industria cosmética.

En este sentido, la glicerina se emplea habitualmente en el cuidado corporal por su cualidad emoliente (suaviza y ablanda la piel) y por su poder cicatrizante (es antibacteriana y antiinflamatoria).
Sus propiedades higroscópicas y lubricantes la convierten, además, en uno de los principales compuestos de medicamentos laxantes que se administran por vía rectal, en forma de supositorios. Esto es así porque, además de inducir el reblandecimiento de las heces al transportar agua, la glicerina tiene la capacidad de irritar la mucosa rectal sin afectar a otras áreas, provocando una contracción de la musculatura que facilita la expulsión de las heces.
Podemos encontrarla, por tanto:
- En la industria cosmética, para la fabricación de productos hidratantes de la piel o el cabello.
- En la industria farmacéutica, como excipiente de numerosos medicamentos.
- En la industria alimentaria, para proporcionar textura y retener el agua de los alimentos, como estabilizador e incluso como antiséptico.
- En la industria textil, para proporcionar mayor elasticidad y suavidad a las telas y para curtir el cuero.
- En la elaboración de los líquidos para el vapeo y como aditivo de cigarrillos.
- En la fabricación de lubricantes.
- En la elaboración de anticongelantes (disminuye el punto de congelación de los líquidos).
- En la composición de pinturas, lacas y barnices.
- Como componente de explosivos como la dinamita (a partir de la nitroglicerina).
Beneficios de la glicerina para la salud
La glicerina ofrece numerosos beneficios para la salud, especialmente en el cuidado de la piel y el cabello. Su capacidad para retener la humedad la convierte en un excelente hidratante natural, ayudando a mantener la piel suave y elástica. Además, sus propiedades emolientes y cicatrizantes la hacen útil en el tratamiento de diversas afecciones cutáneas, como eccemas y psoriasis.
En el ámbito capilar, la glicerina puede ayudar a reducir la sequedad y el frizz, proporcionando un aspecto más saludable al cabello. Su uso en productos de higiene bucal también contribuye a mantener una boca sana, gracias a sus propiedades antibacterianas. Por último, su aplicación en medicamentos laxantes demuestra su utilidad en el alivio del estreñimiento ocasional, promoviendo una función intestinal saludable.

Precauciones
Aunque la glicerina es generalmente segura y bien tolerada, su uso excesivo o inadecuado puede ocasionar ciertos efectos secundarios. Por ejemplo, cuando se aplica sobre la piel en grandes cantidades, puede provocar irritación o incluso causar sequedad si no se utiliza correctamente, ya que, al ser altamente higroscópica, puede atraer la humedad de la piel hacia el ambiente en condiciones de baja humedad.
En el ámbito interno, aunque la glicerina se usa comúnmente en laxantes y otros medicamentos, su consumo excesivo puede llevar a diarreas o malestar estomacal. Es importante también tener en cuenta que, aunque la glicerina se considera un aditivo alimentario seguro, algunas personas pueden experimentar reacciones alérgicas, especialmente si son sensibles a los productos derivados de fuentes animales o vegetales. Por lo tanto, siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud antes de utilizar productos que contengan glicerina en grandes cantidades, ya sea de forma tópica o ingerida.
Glicerina en la industria farmacéutica
De todas sus áreas de aplicación, las industrias farmacéutica, cosmética y alimentaria son, probablemente, las que incluyen con mayor frecuencia esta sustancia en la composición de sus productos.
En el área farmacéutica, la glicerina se emplea como humectante, disolvente, lubricante y potenciador de la consistencia de distintos fármacos. La encontramos, pues, en grageas, cápsulas, supositorios, jarabes, pastillas, gotas oftalmológicas y anestésicos.
Glicerina en la industria cosmética
Por su inocuidad para la salud y para el medio ambiente, así como por su poder hidratante y por ser inodora, la glicerina es también uno de los compuestos de preferencia en productos cosméticos y de cuidado personal.
Su eficacia en la retención de la humedad le confiere un alto poder hidratante que resulta idóneo para el cuidado de la piel. Al inhibir la evaporación del agua en la superficie de la dermis, la glicerina acelera la reconstrucción de la barrera cutánea y protege de la irritación. Por esta misma razón, promueve la cicatrización de las heridas y favorece la elasticidad y la suavidad de la piel.
Se utiliza como disolvente para jabones, en cremas hidratantes y emolientes, en pastas dentífricas, como base para perfumes o para lograr un acabado húmedo en bases de maquillaje. También funciona como agente suavizante e hidratante del cabello y se utiliza en protectores labiales e incluso en cremas destinadas a tratar eccemas y otras afecciones de la piel.
Glicerina como aditivo alimentario
En el ámbito alimentario, la glicerina tiene también diversos usos y aplicaciones y sigue un control exhaustivo para garantizar su seguridad. La encontramos con el número E-422 en el etiquetado de los productos.
La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) la considera un aditivo seguro y no determina un límite de ingesta diaria admisible, según su última reevaluación. Es precisamente su inocuidad la que favorece su uso en alimentos y bebidas con distintos fines, a saber, para proporcionar textura, como disolvente de sabores y colorantes alimentarios, como estabilizador, espesante o emulsificante, para inhibir el crecimiento microbiano, etc.
Además de ser un ingrediente presente en multitud de productos de diversas áreas, la glicerina se comercializa en distintos formatos como materia prima para la elaboración de jabones y otros cosméticos para el cuidado personal o para uso alimentario.
