La dermatitis del pañal es la lesión cutánea más frecuente en bebés. Al tratarse de una piel especialmente sensible y, además, sometida a más humedad de lo normal por efecto del pañal, es frecuente que los lactantes padezcan episodios de este tipo de dermatitis. Puesto que con la subida de las temperaturas propia de la época estival suele aparecer de manera más habitual, vamos a ver a continuación cómo prevenir y tratar esta irritación del bebé.
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¿Qué es la dermatitis del pañal?
Como señala la Asociación Española de Pediatría, la dermatitis del pañal es una inflamación en la zona de la piel cubierta habitualmente por el pañal, es decir los glúteos, genitales, parte inferior de la espalda, abdomen e ingles del pequeño. Más habitual en lactantes en su primer año de vida y con piel sensible, la dermatitis se manifiesta con el enrojecimiento de la piel, que incluso puede presentar heridas, provocando el lógico malestar e irritabilidad del bebé.
La también conocida como ‘erupción del pañal’ es un problema cutáneo bastante común en bebés y suele aparecer a partir de la tercera semana de vida. De hecho, se estima que afecta a la mitad de los lactantes, que suelen sufrir sus molestias especialmente con el cambio de pañal. Así que no te alarmes si aparece porque no suele revestir gravedad.
Causas más comunes de la dermatitis del pañal
La dermatitis del pañal puede deberse a diversos motivos, aunque los principales son:
- La humedad y la fricción provocada por el uso prolongado del pañal. La dermatitis irritativa es el tipo más común de dermatitis del pañal, puesto que la zona pasa la mayor parte del día en contacto con dos sustancias tan irritantes como la orina y las heces.
Aunque los pañales actuales son muy absorbentes, mantenerlos sucios durante más tiempo del recomendable, daña la piel sensible del bebé por degradación de enzimas fecales, sobrehidratación y alteración de la capa lipídica, lo que que propicia la aparición de microorganismos. - Los cambios en la dieta, a consecuencia de la introducción de nuevos alimentos, suele modificar la composición de sus heces y aumentar la frecuencia de las deposiciones, lo que incrementa la posibilidad de que se desarrolle esta irritación en la zona del pañal. Además, los bebés que son amamantados también pueden experimentar estos episodios como respuesta a los alimentos consumidos por la madre.
También estrechamente ligado a los cambios en la actividad intestinal está el momento en que le comienzan a salir los dientes al lactante, que suele tragar más saliva y con ello afectar a la composición de las heces. - La administración de antibióticos, ya que estos medicamentos eliminan las bacterias que normalmente controlan el crecimiento de hongos. Además, el uso de antibióticos puede elevar el riesgo de sufrir episodios de diarrea.
- Las infecciones cutáneas por hongos o bacterias pueden ser la causa de la dermatitis o una consecuencia de ella, y, por tanto, empeorarla. Y es que cuando se produce un desequilibrio en la flora microbiana natural de la piel, especialmente en el área cubierta por el pañal, puede haber un crecimiento de bacterias -como el estafilococo o el estreptococo- o de hongos como la candida, lo que suele empeorar la dermatitis del pañal y prolongar su recuperación si no se tratan adecuadamente.
- Ciertas alergias también pueden provocar la dermatitis del pañal. Aunque no es frecuente, los bebés con piel muy sensible pueden presentar una reacción alérgica a algunos de los elementos que componen los pañales, toallitas o cremas que suelen usarse en el cambio de pañal. Aunque son productos hipoalergénicos y especialmente pensados para las intolerancias, a veces incluyen colorantes, aromas o conservantes que pueden desencadenar la alergia, especialmente detectable cuando se presenta después de cada exposición a ese producto y en la zona de aplicación.
Cómo prevenir la dermatitis del pañal
La clave para la prevención está en procurar que las zonas propensas (como nalgas, genitales y muslos) estén secas y limpias el mayor tiempo posible. Por eso:
- Usa pañales adecuados, que permitan la transpiración y se ajusten al bebé, pero sin apretar demasiado para evitar rozaduras.
- Cambia el pañal frecuentemente para evitar la sobreexposición a humedad y bacterias. Es recomendable revisar el pañal del bebé antes y después de cada toma y a la hora del baño.
- Limpia la piel suavemente. Si usas toallitas desechables, elige unas que sean sin alcohol ni fragancias. También se puede usar agua tibia y un limpiador suave sin jabón, lo que puede ser menos doloroso que las toallitas si la piel está especialmente irritada. Es importante dejar bien seca la zona con toquecitos suaves y sin frotar si se ha lavado con agua, o dejar secar al aire si sólo hemos usado toallitas. Prestar especial atención a los pliegues.
- Aplica pomadas o cremas, sin perfumes, parabenos o alcohol, que protejan la zona frente a la humedad, contengan sustancias antimicrobianas o antisépticas y excipientes suaves y aptos para diferentes tipos de piel sensible. También es recomendable que en su formulación se encuentre el óxido de zinc, que produce un efecto barrera en la piel, lo que contribuye a evitar irritaciones al proteger frente a la humedad y las heces. Por el contrario, evita el uso de polvos de talco, porque puede penetrar en las heridas y aumentar la hinchazón.
- Coloca el pañal de la forma más holgada posible, sobre todo durante la noche. Si el pañal está flojo es menos probable que haya fricción con la piel.
- Lava bien las manos antes y después del cambio de pañal; estarás previniendo la propagación de bacterias o hongos.
- Después del baño, seca la piel del bebé dando pequeños toquecitos suaves con una toalla limpia. Cuando sea posible, permite que tu bebé esté sin pañal para que la piel de la zona ‘respire’ y se regenere de manera natural y suave.
- Usa productos específicos para bebés.
- Ponle a tu bebé ropa de algodón 100% y no demasiado ajustada, para que pueda transpirar.
Tratamientos caseros y médicos
Tratar la dermatitis del pañal es relativamente sencillo, prestando siempre especial atención a la frecuencia en el cambio del pañal y en el estado de la piel de la zona.
Entre los tratamientos caseros están:
- Los baños de avena. La avena coloidal es conocida por sus propiedades calmantes y antiinflamatorias. Puedes agregar avena coloidal al baño del bebé para ayudar a aliviar la irritación y el enrojecimiento.
- Aplicar gel de aloe vera puro, sin aditivos ni fragancias, en el área afectada puede proporcionar alivio inmediato del enrojecimiento y la inflamación. Hay disponibles diversas marcas en farmacia.
- Aplicar infusión de manzanilla al baño o en la zona mediante una toalla impregnada también puede ser beneficioso debido a sus propiedades antiinflamatorias y calmantes.
- Usar una infusión de caléndula, ya que, al igual que la avena o la malva, tiene propiedades antibióticas y mejora la inflamación. Puedes aplicarla con compresas sobre la piel o extender unas gotitas de aceite de caléndula directamente sobre la zona a tratar.
En caso de que la prevención con métodos caseros y preventivos no mejore los síntomas, tu pediatra puede sugerir la aplicación de:
- Cremas ‘barrera’, que se adhieren a la piel y evitan el contacto de la humedad con ella. ¿Cómo funcionan? Son más consistentes (tipo pasta o ungüento en muchos casos) y contienen sulfato de zinc, componente que disminuye la irritación y la inflamación. Marcas como Halibut, Weleda o Suavinex tienen cremas de este tipo.
- Cremas suaves (entre 0,5 % y 1 %) de hidrocortisona, en caso de lesiones especialmente agresivas (siempre bajo supervisión médica).
- Cremas antimicóticas, si se diagnostica que el bebé tiene una infección por hongos.
- O incluso antibióticos, para administración por vía oral, si el pequeño tiene una infección bacteriana.
Cuándo acudir al pediatra
Aunque la dermatitis se suele curar sola en pocos días sin necesidad de atención médica, es fundamental acudir al especialista si los síntomas empeoran o persisten, afectando a la calidad de vida de tu bebé.
Es importante estar atento al aspecto de la zona. En el caso de la cándida es frecuente apreciar lesiones redondeadas de uno o dos milímetros de diámetro en los bordes de la irritación. En el caso de las infecciones bacterianas suelen aparecer ampollas, heridas o enrojecimiento muy intenso alrededor del ano y la vagina.
También es necesario acudir al médico en caso de fiebre, sarpullidos graves, lesiones que supuran o sangran y dolor elevado.
En cualquier caso, no te alarmes si notas que el área del pañal de tu bebé se irrita o está especialmente sensible porque, como has visto, es un problema bastante frecuente en lactantes. Generalmente la erupción desaparece en pocos días con los cuidados y atención adecuados. Y, si la irritación persiste, no lo dudes: consulta a tu pediatra.
Señales de alarma y cuidados a evitar
Aunque la mayoría de los casos se resuelven con higiene, sequedad y una buena crema barrera, conviene vigilar la evolución día a día. Si la irritación se extiende fuera del área habitual del pañal, aparecen grietas dolorosas, costras amarillentas, ampollas o la piel se ve “en carne viva”, puede haber sobreinfección por hongos o bacterias y necesitar un tratamiento específico. También es recomendable consultar si la dermatitis no mejora en 48-72 horas pese a los cuidados, si el bebé muestra mucho dolor en cada cambio o si hay fiebre.
En casa, evita prácticas que suelen empeorar el cuadro: frotar la zona al limpiar, usar productos perfumados, aplicar talco o combinar demasiadas cremas “por si acaso”. Tampoco es buena idea abusar de jabones o antisépticos fuertes, porque alteran la barrera natural de la piel y facilitan la irritación. Lo más eficaz suele ser simplificar: limpieza suave, secado sin fricción, ratitos sin pañal cuando se pueda y una capa generosa de crema barrera en cada cambio.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo es razonable esperar para ver mejoría con cuidados en casa antes de consultar?
Si con cambios frecuentes, limpieza suave, secado sin frotar y crema barrera no hay mejoría en unos tres días o va a peor, es recomendable consultar para descartar infección por cándida o bacterias y ajustar el tratamiento. También se debe consultar antes si hay fiebre o el bebé está especialmente irritable o decaído.
¿Qué errores comunes hacen que la dermatitis del pañal se cronifique aunque usemos crema?
Frotar al limpiar, insistir con toallitas perfumadas o con alcohol, y “probar muchas cosas a la vez” suele empeorar la barrera cutánea y retrasar la curación. Otro error es usar polvos de talco: se desaconsejan por riesgo de inhalación y porque no solucionan la humedad que origina el problema.
