A pesar de la dudosa base científica, el concepto del Blue Monday ha perdurado y se ha convertido en una expresión cultural para describir el sentimiento de tristeza o melancolía que algunas personas experimentan durante este período del año, cuando las festividades navideñas han terminado, el clima puede ser desagradable y las deudas de las compras navideñas pueden estar llegando.
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Qué es el Blue Monday
El «Blue Monday» es un término que se utiliza para referirse al tercer lunes de enero, que se considera el día más triste del año. Esta idea se popularizó a principios de la década de 2000, principalmente a través de una campaña publicitaria de una agencia de viajes que utilizaba una ecuación pseudocientífica para calcularlo.
La ecuación originalmente consideraba varios factores, como el clima, las deudas acumuladas, el tiempo transcurrido desde Navidad, la motivación y la necesidad de tomar medidas. Sin embargo, la validez científica de esta ecuación ha sido cuestionada por la comunidad científica, ya que no sigue los estándares rigurosos de la investigación científica.
Invento o realidad
Un 66% de los fans de Farmacia Santamaría en redes sociales cree que el Blue Monday «es un invento». El 34% restante sí confiesa sentir los efectos de un día que existía tan normal hasta que en 2005 un profesor del Centro de Aprendizaje de Lifelong concluyó, fórmula en mano, que el primer tercer lunes del año era el día más triste.
Por aquel entonces vivíamos ajenos al Covid y todas sus consecuencias, pero para este científico adjunto de la Universidad de Cardiff, en Gales, llamado Cliff Arnall teníamos motivos de sobra para estar tristes el Blue Monday («lunes deprimente»).
Fórmula del Blue Monday
En su fórmula usó las siguientes variables:
- el tiempo atmosférico
- las deudas
- el sueldo
- el tiempo transcurrido desde la Navidad
- el tiempo en el que ya hemos desistido de cumplir con nuestros propósitos del año
- los bajos niveles de motivación
- la necesidad de hacer algo
Luego se supo que aquella fórmula tan poco matemática (porque cómo cuantificas los niveles de motivación o la necesidad de hacer algo) tenía que ver con la proposición de una agencia de viajes Sky Travel y una campaña publicitaria.
Sea como sea, aquello del Blue Monday ha persistido en el tiempo. Seguro que has visto en redes sociales o en tu correo este 17 de enero alguna campaña relacionada con este día azul.
Y, mientras tanto, el propio científico lucha ahora contra su propio invento vía hashtag #StopBlueMonday: «Hay que construir la felicidad día a día, para acabar con toda fórmula cuyo producto sean días tristes y deprimentes».
En eso sí que estamos de acuerdo.
Cómo ha evolucionado el Blue Monday en la cultura popular
Aunque el Blue Monday comenzó como una estrategia de marketing, su impacto ha trascendido el ámbito publicitario para convertirse en un fenómeno cultural. Muchas empresas aprovechan esta fecha para lanzar campañas que promuevan productos o servicios relacionados con el bienestar, como viajes, cuidado personal o actividades recreativas, dándole un giro positivo a lo que originalmente se concebía como un día deprimente.
En redes sociales, la narrativa también ha cambiado. En lugar de enfocarse en la tristeza, muchas marcas e influencers usan el Blue Monday para hablar sobre la importancia de la salud mental, compartir consejos para combatir el desánimo o simplemente para recordarnos que es un buen momento para replantear nuestras metas y prioridades. Así, lo que empezó como un pretexto para vender escapadas de invierno se ha transformado en una oportunidad para reflexionar y motivarse.
