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Síndrome del Túnel Carpiano

El síndrome del túnel carpiano es una de las afecciones más frecuentes de las manos y una de las lesiones neurales más prevalentes en el entorno laboral. Se produce por la compresión del nervio mediano a su paso por la muñeca y sus síntomas iniciales incluyen hormigueo, parestesia en la región afectada del nervio en estado de reposo y entumecimiento de las manos. En fases más avanzadas puede provocar dolor y debilidad e incluso resultar incapacitante.

Es la neuropatía por presión más frecuente en Europa y suele producirse entre los 40 y los 60 años de edad, con mayor incidencia entre las mujeres. Se trata, además, de la enfermedad laboral por sobreuso más habitual y en España está incluida en cuatro protocolos sanitarios de vigilancia específicos de salud laboral: el de manipulación manual de cargas; el de movimientos repetidos, violentos o irregulares con las extremidades; el de posturas forzadas o con apoyos repetidos sobre zonas anatómicas donde los nervios son vulnerables a la compresión y el de neuropatías.

Qué es el síndrome del túnel carpiano

El síndrome del túnel carpiano se produce por la compresión del nervio mediano a su paso por el túnel carpiano de la muñeca. Este nervio es el que proporciona sensibilidad a los dedos pulgar, índice, medio y anular, además de controlar los músculos que ayudan a flexionar la muñeca y los dedos. La detección precoz es importante porque los síntomas suelen agravarse y si la presión sobre el nervio permanece puede original una lesión crónica.

Causas

La lesión del nervio mediano puede producirse por causas extrínsecas o intrínsecas, aunque a menudo no se puede identificar un único desencadenante y la afección se da por una combinación de factores que aumentan la presión en el nervio mediano y los tendones dentro del túnel carpiano.

Los traumatismos o lesiones en la muñeca, como los esguinces o las facturas, pueden ser un desencadenante, al provocar la deformidad de los huesos y modificar el espacio por el que discurre el nervio mediano. Asimismo, determinadas enfermedades inflamatorias de los tendones flexores de los dedos, como la artritis reumatoide o la gota, así como algunas enfermedades degenerativas, como la artrosis de los huesos del carpo, pueden provocar la compresión del nervio y contribuir al desarrollo de esta afección.

Entre los factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidades de padecer el síndrome del túnel carpiano destacan los de carácter anatómico (las personas con túneles carpianos más pequeños son más propensas); el sexo (las mujeres son más proclives a padecerlo, pues la zona del túnel carpiano es más pequeña que en los hombres, además de por la incidencia de las hormonas sobre el revestimiento de los tendones), enfermedades crónicas como la diabetes, los trastornos de la tiroides, la obesidad, la retención de líquidos y otras enfermedades como la insuficiencia renal y el linfedema.

persona con este síndrome delante del ordenador

No obstante, la inmensa mayoría de los casos de síndrome del túnel carpiano están relacionados con los sobresfuerzos repetidos o traumas acumulativos en el entorno laboral: trabajos que requieren movimientos repetidos de dedos y muñecas; posturas o apoyos prolongados sobre zonas que comprometen los nervios; uso regular de herramientas con empuñadura en el talón de la mano o que producen vibraciones; manipulación y transporte manual de cargas, etc.

Sintomatología

Los síntomas más comunes del síndrome del túnel carpiano son, en los casos leves, el hormigueo y entumecimiento de la punta del pulgar y los dedos índice, medio y la mitad radial del anular. Esta sensación ocurre sobre todo en reposo, por la noche, y en ocasiones se acompaña de dolor intermitente.

Cuando la lesión es más grave, el dolor se intensifica tras la actividad y no mejora al cabo de las horas. Se produce debilidad en los músculos oponentes al pulgar y, en casos extremos, la pérdida de fuerza en los dedos afectados limita o incluso impide la movilidad.

Diagnóstico y pruebas complementarias

El diagnóstico del síndrome del túnel carpiano se basa en la historia clínica del paciente, los síntomas y la exploración física. El médico suele realizar maniobras específicas como el test de Phalen (flexión mantenida de las muñecas) o el signo de Tinel (percusión sobre el nervio mediano) para comprobar si se desencadenan síntomas como hormigueo o dolor.

Para confirmar el diagnóstico o valorar la gravedad de la compresión nerviosa, se pueden solicitar pruebas complementarias. La más habitual es el estudio neurofisiológico, que incluye la electromiografía (EMG) y la velocidad de conducción nerviosa (VCN). Estas pruebas permiten evaluar el estado funcional del nervio mediano y detectar signos de daño. En algunos casos también se puede realizar una ecografía de la muñeca para observar el engrosamiento del nervio o descartar otras patologías. Un diagnóstico preciso permite establecer el tratamiento más adecuado y mejorar el pronóstico del paciente.

Tratamientos médicos y farmacológicos

El tratamiento de este síndrome dependerá de si la afectación del nervio es leve, moderada o grave. El diagnóstico precoz es muy importante para iniciar un tratamiento temprano y evitar el avance de la lesión.

Las primeras medidas incluyen la modificación de aquellos hábitos que provocan la compresión del nervio mediano, así como la realización de ejercicios y estiramientos para favorecer el fortalecimiento muscular de la muñeca, con el fin de aliviar el dolor y mejorar la movilidad.

En los casos leves y moderados, se suele optar por un tratamiento conservador, que incluye el uso de muñequeras semirrígidas durante la noche, así como fármacos con suplementos de vitamina B, mientras que la principal opción para los casos graves es la cirugía.

Tratamientos no quirúrgicos

Los tratamientos no quirúrgicos pueden incluir, además de rehabilitación, fisioterapia y electroterapia con diferentes tipos de corriente, un tratamiento farmacológico oral analgésico o infiltraciones de corticoides en el túnel del carpo. A menudo se opta por el abordaje de distintas técnicas combinadas.

Todos estos tratamientos juegan un papel fundamental en el tratamiento del síndrome del túnel carpiano, especialmente en los casos moderados o cuando se busca evitar la cirugía. A través de técnicas específicas, los fisioterapeutas pueden ayudar a reducir la inflamación y mejorar la movilidad de la muñeca. Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento son esenciales para aliviar la presión sobre el nervio mediano y restaurar la función en la mano afectada. Además, la fisioterapia puede incluir la aplicación de calor o frío, así como la electroterapia, que ayuda a reducir el dolor y acelera el proceso de recuperación. Un tratamiento integral que combine estos métodos no quirúrgicos es a menudo efectivo para mejorar la calidad de vida de los pacientes y prevenir la progresión de la enfermedad.

Tratamientos quirúrgicos

La cirugía suele ser la elección para los casos graves de síndrome del túnel carpiano. Consiste en la sección del ligamento transverso anterior del carpo para aliviar la presión sobre el nervio mediano y puede ser cirugía abierta (mediante una incisión aproximada de 4-6 centímetros en la palma de la mano, siguiendo el eje del cuarto metacarpiano) o endoscópica (con una incisión en el pliegue de flexión de la muñeca por la que se introduce el endoscopio para alcanzar el ligamento en el que se va a intervenir).

¿Se puede prevenir el síndrome del túnel carpiano?

Aunque no existen estrategias comprobadas para prevenir el síndrome del túnel carpiano, sí existen algunas medidas que se pueden adoptar para aliviar la presión sobre el nervio mediano, tales como:

  • Mantener una correcta posición de las muñecas durante el descanso nocturno, evitando dormir sobre ellas.
  • Realizar descansos frecuentes en los períodos de trabajo que impliquen movimientos que comprometan el nervio mediano.
  • Cuidar la postura y utilizar equipos y herramientas ergonómicos que eviten una posición antinatural de las muñecas.
  • Realizar ejercicios para fortalecer las muñecas y estiramientos de muñeca, dedos y palma.