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Efluvio telógeno: por qué se te cae el pelo a puñados y cómo frenarlo

efluvio telógeno

Una de las principales causas de la caída masiva de pelo guarda relación con lo que en términos médicos se denomina efluvio telógeno; un problema, en la mayoría de los casos temporal y reversible, que suele estar relacionado con el estrés, una inadecuada alimentación, cambios hormonales o secuelas de enfermedades, entre otras causas.

En Farmacia Santamaría, analizamos con detalle el problema de la caída del cabello, los síntomas de este tipo de alopecia, y los tratamientos y soluciones más eficaces para frenar la pérdida de pelo.

¿Qué es exactamente el efluvio telógeno?

El efluvio telógeno es un tipo de alopecia en la que, de forma más rápida de lo habitual, una parte importante del cabello entra en fase de reposo y acaba cayéndose. En la mayoría de los casos, la persona afectada descubre la pérdida generalizada de cabello cuando despierta y encuentra abundante pelo en la almohada, o bien cuando se cepilla, se ducha o simplemente se lo toca.

Puede ser una afección aguda, cuando el problema es temporal y se soluciona en pocos meses, o crónica, si se prolonga en tiempo y presenta episodios recurrentes de caída.

Otra de las peculiaridades es que no distingue sexo: es un problema que suele afectar tanto a hombres como a mujeres, por lo general con edades comprendidas entre los 30 y 50 años.

Conviene aclarar que cada cabello pasa por tres fases: crecimiento, transición y reposo. La primera dura varios años, para luego atravesar una breve fase de transición que culmina con la fase de reposo, que se puede prolongar unos meses. Llegado a este punto, el cabello se desprende y el folículo comienza a producir uno nuevo.

La diferencia entre la caída normal y el efluvio

La caída de pelo a diario forma parte del ciclo natural del cabello. De forma habitual, una persona sana y adulta pierde entre 50 y 100 cabellos al día sin que la disminución se aprecie y suponga problema alguno.

Sin embargo, cuando se da un caso de efluvio telógeno por distintos factores que luego analizaremos, muchos cabellos entran prematuramente en la fase de reposo, lo que acelera la caída y puede dar lugar a una disminución de la densidad capilar. El problema suele aparecer dos o tres meses después del factor desencadenante, si bien con el tiempo tiende a normalizarse para volver a crecer de forma progresiva. Afortunadamente, no se destruye la raíz del cabello, por lo que en la inmensa mayoría de los casos el pelo vuelve a nacer de forma natural.

Síntomas: cómo saber si sufres este tipo de alopecia

Siempre es importante detectar los síntomas, las señales que determinan si se padece este tipo de alopecia, aunque conviene tener en cuenta que la cantidad de cabello que se cae no permite diagnosticar un efluvio telógeno. Hay que analizar el patrón de caída, su duración y la evolución de la densidad capilar. Aquí exponemos los síntomas más habituales:

  • Aumento de la caída del cabello: cuando observamos una cantidad desmesurada de pelo caído sobre la almohada, en la ducha o en el cepillo de aseo.
  • Caída de pelo difusa: a diferencia de las alopecias que producen calvas localizadas o entradas, la caída del cabello es generalizada, sin que aparezcan normalmente zonas concretas completamente despobladas.
  • Reducción del volumen capilar: otra llamada de atención se produce cuando se aprecia que el cabello tiene menos volumen o que el cuero cabelludo se hace más visible en determinadas zonas.
  • Nuevos cabellos más finos o cortos: durante la fase de recuperación se pueden observar nuevos cabellos de pequeño tamaño que nos indican que el folículo sigue vivo y, por tanto, la situación es reversible.
  • Pelo con bulbo blanco intacto: otra de las señales que alertan del problema tiene que ver con el pequeño punto blanco en la base del pelo caído.

Principales causas por las que el pelo entra en fase de caída

Hay factores internos y externos que frenan el crecimiento del cabello de forma prematura. Entre las causas más frecuentes figuran el estrés postraumático o emocional, las deficiencias nutricionales, los cambios hormonales y las secuelas de enfermedades, sobre todo si se ha padecido fiebre alta.

Todas estas circunstancias adversas pueden desencadenar una caída abundante de pelo que, salvo excepciones, se regenera dos o tres meses después de forma natural.

En los casos en los que la caída se prolongue en el tiempo, sea repentina o se perciba pérdida de densidad, es recomendable acudir a un dermatólogo para que trate de identificar las causas y recomendar el tratamiento más apropiado.

Estrés postraumático o emocional

En ocasiones, el cuerpo se ve alterado por momentos de preocupación o tensión mental al no poder manejar determinadas situaciones de la vida diaria. Es lo que denominamos estrés, un problema que suele derivar en episodios de ansiedad o en situaciones traumáticas. Son distintos los factores que influyen, a veces por causas externas (problemas de trabajo, económicos o de estudios) o internas (problemas psicológicos o de exigencia personal). En todos los casos se liberan hormonas como el cortisol o la adrenalina que pueden afectar al ciclo del cabello y acelerar la fase de caída.

Deficiencias nutricionales y dietas drásticas

Una alimentación nutritiva y variada es fundamental para mantener una buena salud a largo plazo. Las deficiencias nutricionales o una dieta muy restrictiva pueden ralentizar e incluso detener el crecimiento del cabello, provocando una mayor caída. De ahí la importancia de combinar una dieta rica en hierro, zinc, proteínas y vitaminas, como las del grupo B y la vitamina D.

Cambios hormonales (postparto o menopausia)

Los cambios hormonales pueden afectar a la salud del cabello que en ocasiones se ve debilitado tras el parto, durante la menopausia o al dejar los anticonceptivos orales. Por lo general, es una pérdida temporal del cabello que no debe ser motivo de preocupación, pues en la mayoría de los casos es reversible. La causa suele radicar en la disminución de estrógenos, que altera el ciclo del cabello.

Secuelas de enfermedades o fiebre alta

Otra de las causas más frecuentes de la caída abundante de cabello guarda relación con los periodos de convalecencia ante enfermedades importantes, cirugía o cuadros febriles que se prolongan en el tiempo. Los efectos sobre el cuerpo alteran temporalmente el ciclo del cabello. La caída puede aparecer varias semanas o meses después de la enfermedad y suele ser temporal.

¿Cuánto tiempo dura la caída por efluvio telógeno?

La caída intensa de cabello en los casos de efluvio telógeno pueden prolongarse entre dos y tres meses, si bien la duración varía en función de la persona afectada. Lo normal es que el pelo se recupere de forma progresiva una vez transcurrido unos meses.

Conviene no impacientarse. El proceso de crecimiento suele ser lento, necesita tiempo para producir un nuevo tallo capilar y alcanzar una longitud suficiente para que la densidad sea visible.

Si el problema capilar persiste durante más de 6 meses o aparecen otros signos de preocupación en el cuero cabelludo, es recomendable acudir a un dermatólogo para determinar si existe otro tipo de alopecia o algún factor que esté manteniendo la caída.

Tratamientos y soluciones eficaces para frenarlo

En primer lugar, es necesario identificar la causa que está provocando la caída abundante del pelo, requisito indispensable para corregir la alteración.

La consulta al dermatólogo puede agilizar la solución a un problema que en muchos casos no requiere de un tratamiento específico. El pelo se recupera por sí solo cuando se supera el factor desencadenante de la caída. Ahora bien, un especialista ayudará a identificar la causa y aplicar el tratamiento más adecuado para frenar la alteración.

No está demás someterse a pruebas para conocer si hay déficits nutricionales, cambios hormonales u otro tipo de alteraciones que puedan contribuir a la caída.

A partir de los resultados se determinará si es necesario un tratamiento nutricional, capilar u otras medidas que corrijan los efectos de enfermedades subyacentes.

En ningún caso conviene la automedicación o aplicar suplementos o tratamientos sin conocer la causa que originó la caída de pelo, puesto que no necesariamente mejora el problema.

¿Cuándo empezarás a notar que el pelo vuelve a crecer?

Como se ha dicho anteriormente, la fase de crecimiento es lenta, puede tardar algunos meses en observarse cabellos nuevos. Incluso se requiere tiempo para recuperar la densidad capilar perdida. El proceso es progresivo y se inicia en el momento en el que se da por controlada la fase de caída. Los primeros meses se dedican a frenar la caída, cuando los foliculos entran en la fase de crecimiento.

El primer signo positivo se da entre los tres y los seis meses, cuando aparecen los nuevos cabellos finos, si bien la recuperación completa puede tardar entre seis y doce meses, cuando se alcanza la densidad completa.

El ritmo promedio de crecimiento del cabello es de 1 cm al mes, por lo que requiere paciencia mientras el folículo completa su ciclo natural.