BLOG

Bruxismo: cómo afecta a tu salud bucodental y qué hacer para proteger tus dientes

bruxismo

¿Aprietas o rechinas los dientes sin darte cuenta? Este acto involuntario se conoce por bruxismo y puede afectar no sólo a tu salud bucodental, sino también a la mandíbula y al bienestar general. Es un trastorno o afección que requiere tratamiento. En Farmacia Santamaría te ayudamos a conocer las causas, identificar sus principales consecuencias y saber qué opciones existen para controlarlo de cara a evitar daños mayores.

¿Qué es el bruxismo y por qué aprietas los dientes sin darte cuenta?

Como ya hemos adelantado, el bruxismo es un hábito accidental que consiste en apretar o rechinar los dientes. En ocasiones, se produce durante las horas de sueño pero también puede ocurrir que se manifieste durante el día, principalmente si se está estresado. Puede llegar a ser doloroso y ocasionar desgaste en los dientes.

Las razones o las causas están relacionadas con distintos factores que enumeramos a continuación:

  1. Estrés, ansiedad y tensión emocional: son los motivos más habituales especialmente cuando el bruxismo tiene lugar durante el día.
  2. Factores relacionados con el sueño: cuando el bruxismo se produce de noche viene precedido de microdespertares o pequeñas interrupciones del sueño.
  3. Cafeína, alcohol y tabaco: además de ser hábitos perniciosos para la salud, pueden ser la causa de bruxismo en algunas personas.
  4. Consumo de determinados fármacos: algunos medicamentos que alteran los neurotransmisores en el cerebro, como los antidepresivos, estimulantes o fármacos para tratar el Parkinson, pueden provocar el bruxismo.
  5. Factores genéticos: existen estudios que atribuyen también causas genéticas.
  6. Factores neurológicos: son menos frecuentes y, por lo general, hay por medio enfermedades o alteraciones específicas.
  7. Problemas de alineación dental.

Los síntomas más frecuentes son dolor o cansancio en la mandíbula al despertar, aunque también puede aparecer dolor de cabeza, sensibilidad dental y desgaste de los dientes. Ante situaciones de este tipo conviene relajar la mandíbula y mantener los dientes ligeramente separados. Lo recomendable es consultar con un dentista para estudiar las causas e iniciar un tratamiento que solucione el problema..

Bruxismo céntrico vs. excéntrico: Apretar no es lo mismo que rechinar

Aunque parezca que es lo mismo, hay diferencias entre apretar y rechinar. El bruxismo céntrico tiene lugar cuando aprietas o mantienes los dientes fuertemente en contacto, sin apenas movimiento, lo que provoca una sobrecarga y tensión en la mandíbula.

En el bruxismo excéntrico se produce un rechinar de dientes mediante movimientos de la mandíbula. Suele provocar un desgaste dental porque los dientes de la parte inferior y superior entran en contacto.

Por si no queda claro, en el primero la presión se mantiene, mientras que en el segundo hay movimiento y fricción entre los dientes.

Bruxismo nocturno y diurno: Las diferencias en su origen

El bruxismo nocturno tiene lugar durante el sueño y se asocia a la actividad del sistema nervioso y a los microdespertares o breves interrupciones del sueño. En cambio, el bruxismo diurno está más relacionado con el estrés, la ansiedad o ciertos hábitos que pueden manifestarse de forma consciente o inconsciente.

Mientras que el bruxismo nocturno guarda relación con los mecanismos del sueño, el diurno obedece más a factores emocionales y de conducta.

Las causas psicológicas y físicas detrás del hábito de apretar la mandíbula

Las causas psicológicas están asociadas al estrés, la ansiedad, la tensión emocional, la concentración o tensión durante algunas actividades que se producen por el día, mientras que las causas físicas guardan relación con las alteraciones del sueño y microdespertares, especialmente en el bruxismo nocturno; la toma de determinados medicamentos, el consumo de cafeína, alcohol y tabaco; factores genéticos y enfermedades neurológicas.

Ante el amplio abanico de posibles causas que originan el bruxismo, conviene identificar con la ayuda del dentista los factores que inciden en cada persona para elegir el tratamiento más adecuado.

Consecuencias graves del bruxismo en tu salud bucodental y general

Aunque no hayas oído hablar del bruxismo, las consecuencias que este hábito puede tener para la salud, no sólo bucodental, son importantes. Este acto involuntario afecta a los dientes, las encías, los músculos, la articulación temporomandibular, el sueño y, en algunas personas, al bienestar general.

Ahora bien, no todas las personas con bruxismo presentan cuadros graves. Por lo general, el problema se agrava cuando se ejerce presión con los dientes de forma intensa y constante en el tiempo.

Lo recomendable es consultar con un odontólogo cuando aparezca dolor en la mandíbula, se produzca fractura de dientes o desgaste, o se tenga dificultad para abrir la boca.

Desgaste del esmalte, fisuras y sensibilidad dental extrema

Lo más frecuente del bruxismo es el desgaste dental que deteriora el esmalte y puede incluso cambiar la anatomía de la dentadura. Los signos que deben alertarte del riesgo para tu salud bucodental se resumen en pérdida del esmalte, aplanamiento de las cúspides de los molares, acortamiento visible de los dientes anteriores, mayor sensibilidad al frío y el calor, microfracturas o roturas de empastes.

Las fracturas se producen cuando se ejerce fuerza al apretar los dientes y, por lo general, pueden provocar dolor, inflamación, necesidad de reparación a través de una endodoncia e incluso la extracción de la pieza.

Cuando la fuerza ejercida es muy intensa, un diente debilitado puede sufrir una fractura. Esto puede afectar a una parte pequeña de la corona o llegar hasta zonas más profundas.

La situación se agrava cuando cuando existe enfermedad periodontal, caries o restauraciones previas.

Trastornos de la articulación temporomandibular (ATM) y dolor facial

Aunque el bruxismo no es la única causa de los trastornos de la articulación temporomandibular (ATM), una actividad muscular excesiva puede causar fatiga, contracturas y dolor.

Los síntomas más habituales son el dolor en la mandíbula y en la cara que puede extenderse hacia las sienes, las mejillas o el cuello; tensión y rigidez muscular, especialmente al despertar; dolor al masticar, dificultad para abrir completamente la boca, chasquidos y episodios de bloqueo mandibular.

Conviene aclarar que no siempre el dolor facial es consecuencia del bruxismo. Se requiere realizar una evaluación clínica para determinar el origen del dolor.

Dolores de cabeza, migrañas y tensión cervical de origen dental

En este apartado es necesario también dejar claro que no todos los dolores de cabeza, migrañas y tensión cervical son consecuencia del bruxismo. Cuando tiene su origen en este acto involuntario, el dolor o presión en la cabeza aparece al despertar. Los signos más comunes son dolor en la frente, sensación de presión en las sienes, mandíbula cansada o rígida, molestias al masticar, rigidez en el cuello y sensación de tensión en la mandíbula.

No obstante, en este tipo de cefaleas influye también las alteraciones del sueño y otras causas.

En el caso de las migrañas, un trastorno neurológico, rara vez está provocado por el apretamiento de los dientes. Lo que sí puede ocurrir es que determinadas personas con migraña presentan simultáneamente bruxismo o dolor musculoesquelético de la región mandibular.

En cuanto al dolor de cuello o cervical, por lo general no tienen su origen en problemas con la mandíbula, sino en distintos factores relacionados con las posturas, las lesiones musculares o los problemas de la columna cervical. Lo que sí le ocurre a muchas personas que aprietan los dientes es que tienen molestias en la zona cervical, la nuca y los hombros.

Tratamientos y soluciones: Qué hacer para proteger tus dientes hoy mismo

Lo primero que debe hacer una persona con bruxismo es someterse a una revisión odontológica para evaluar la gravedad del problema y conocer las causas. A partir de ahí, se inicia el tratamiento más adecuado para proteger los dientes y eliminar el dolor. Una detección temprana de sus efectos garantiza un mejor pronóstico.

En ocasiones, para proteger los dientes se recurre a la férula oclusal, sobre todo en los casos de riesgo elevado de desgaste o fractura dental. Al mismo tiempo, procede tomar medidas para reducir los factores que acrecientan el estrés o la ansiedad mediante técnicas de relajación y actividad física de forma regular. También se recomienda cuidar los horarios de sueño y evitar sobrecargar la mandíbula.

La férula de descarga rígida: Tu escudo protector por las noches

La férula de descarga rígida es un dispositivo a medida que se coloca para proteger los dientes de las personas que sufren desgaste o fractura dental a causa del bruxismo. No elimina el problema pero ayuda a controlar el hábito de apretar o rechinar los dientes con el riesgo para la estructura dental y el sistema masticatorio.

Lo que hace es reducir las consecuencias perjudiciales de este acto involuntario y, por tanto, proteger la dentadura.

Fisioterapia maxilofacial y técnicas de manejo del estrés

La fisioterapia maxilofacial y las técnicas de manejo del estrés no curan pero alivian los dolores de mandíbula, los problemas cervicales y el malestar que se presenta a la hora de masticar.

Son recursos que ayudan a sobrellevar un problema cuya solución requiere de un tratamiento más complejo, supeditado siempre a una valoración odontológica.

Consejos y ejercicios sencillos para relajar la mandíbula en casa

A continuación se facilitan una serie de consejos y ejercicios para aprender a relajar la mandíbula y controlar el acto de apretar los dientes:

1. Adopta la posición de reposo correcta

En la medida de lo posible, los dientes no deberían tocarse a menos que estés comiendo, hablando o tragando. Lo suyo es tener los labios juntos, los dientes separados y la mandíbula suelta, y la lengua apoyada suavemente en el paladar, detrás de los dientes superiores.

2. Ejercicios sencillos de relajación diaria:

  • Respiración consciente: Inhala por la nariz y expulsa el aire despacio. Con cada exhalación, siente cómo soltar la tensión de la cara y dejar caer los hombros.
  • Automasaje descontracturante: Usa la yema de los dedos para hacer círculos suaves sobre los maseteros (en el lateral de las mejillas) y las sienes. Debe ser una presión agradable, nunca dolorosa.
  • Apertura controlada: Frente a un espejo, con la cabeza recta y la punta de la lengua en el paladar, abre y cierra la boca lentamente. El movimiento debe ser fluido y sin desviaciones bruscas.

3. Evita hábitos de sobrecarga como el consumo de chicle o morder objetos (bolígrafos, uñas…).

4. Si sientes molestias, opta temporalmente por alimentos más blandos y fáciles de masticar.

5. Relaja el cuello y los hombros

La tensión de la mandíbula suele ir acompañada de rigidez cervical. Realiza pausas activas durante la jornada para bajar conscientemente los hombros, cambiar de postura y hacer movimientos suaves de cuello.