¿Sabéis que el jengibre posee más antioxidantes que el ajo? Este rizoma, muy utilizado en la cocina de los países asiáticos, es una planta considerada tradicionalmente medicinal y uno de los alimentos más nutritivos que existen. Antiinflamatorio, digestivo, antimicrobiano… Muchos son sus beneficios para la salud y diversas sus formas de tomarlo. Te lo contamos.
Contenidos
- 1 Qué es el jengibre
- 2 Principales propiedades del jengibre
- 3 Beneficios digestivos del jengibre
- 4 Jengibre para náuseas y mareos
- 5 Efecto antiinflamatorio y antioxidante
- 6 Jengibre y salud hormonal femenina
- 7 Cómo tomar jengibre en el día a día
- 8 Cuándo conviene evitarlo
- 9 Posibles efectos secundarios
- 10 Jengibre fresco, en polvo o en infusión
- 11 Cómo incorporarlo a recetas saludables
Qué es el jengibre
El jengibre (Zingiber officinale) es una planta herbácea perenne de color amarillento que pertenece a la familia Zingiberaceae. Lo que comúnmente llamamos ‘jengibre’ -y compramos en los comercios- es en realidad solo su parte comestible, es decir, el rizoma o raíz del jengibre.
Tradicionalmente se ha cultivado y empleado en la cocina como especia, por su característico sabor picante, pero también por sus propiedades medicinales. Y es que contiene diversos compuestos fenólicos, como el gingerol, el shogaol, el paradol y la zingerona, todos ellos potentes antioxidantes naturales.
Principales propiedades del jengibre
Precisamente gracias a sus muchos compuesto bioactivos, el jengibre tiene diversas propiedades y beneficios:
- Es antimicrobiano: es decir, elimina o inhibe la acción de microorganismos infecciosos. Por eso es un buen aliado para prevenir gripes y resfriados. Una taza de jengibre caliente puede ayudar a controlar la tos fuerte y eliminar la mucosidad bronquial.
- Es digestivo. Conocido es su uso como excelente remedio natural para reducir las náuseas y vómitos. También alivia problemas como cólicos, diarreas, espasmos intestinales, gases, indigestión… Y reduce los síntomas en caso de padecer gastritis.
- Es antiinflamatorio. De hecho, el jengibre bloquea las postanglandinas, sustancias que intervienen en la respuesta inflamatoria. Por eso, alivia el dolor y la hinchazón en personas con artritis y también reduce las molestias propias del dolor muscular.
- Es diurético y acelerador del metabolismo. Precisamente por sus propiedades antiinflamatorias, aumenta la temperatura corporal, acelera el metabolismo y previene la retención de líquidos.
- Mejora la circulación sanguínea. El jengibre contiene magnesio y zinc, que son claves para mejorar el flujo sanguíneo y evitar la agregación plaquetaria, responsable de la formación de trombos. Por eso, también nos ayuda a prevenir posibles problemas cardiovasculares.
- Ayuda a reducir los niveles de grasas en sangre. La presencia de gingeroles aumenta el peristaltismo intestinal y previene el estreñimiento.
- Refuerza el sistema inmunitario. Es una muy buena fuente de selenio,potasio, hierro, vitamina C, magnesio, cobre y manganeso.
Beneficios digestivos del jengibre
Como ya hemos visto, el jengibre ejerce efectos directos en el tracto gastrointestinal al aliviar la irritación e inflamación en el revestimiento del estómago y los intestinos, por lo que reduce la sensación de malestar y la respuesta al vómito. Se ha demostrado que sus compuestos, principalmente gingerol y shogaol, estimulan la secreción de jugos gástricos y enzimas digestivas, mejoran la flora intestinal y aceleran la digestión, aliviando la pesadez estomacal. De ahí que mejore la digestión, reduzca de la probabilidad de malestar gastrointestinal y sea tan efectivo contra las náuseas y vómitos.
Además, es antiflatulento y antiespasmódico, es decir, reduce la formación de gases y alivia cólicos o espasmos. También actúa como un protector gástrico, reduciendo bacterias perjudiciales como H. pylori y previniendo la acidez.
Jengibre para náuseas y mareos
El jengibre ha sido muy estudiado por sus efectos en la reducción de náuseas y vómitos, especialmente práctico en el embarazo, mareos en viaje, etc. De hecho, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) también avala su uso para la prevención de náuseas, vómitos y mareos.
Esta aplicación del jengibre está relacionada con su efecto sobre la motilidad gastrointestinal, es decir, la capacidad del tracto digestivo para mover los alimentos y los líquidos de manera eficiente. Dicho de otra forma, el proceso que evita, entre otras cosas, que padezcamos náuseas y vómitos.
Por esta razón, el jengibre puede ser muy aconsejable en personas que padecen gastroparesia, un trastorno del movimiento gastrointestinal donde los músculos del estómago no funcionan correctamente produciendo una demora en el vaciado gástrico y, por tanto, náuseas y vómitos. No obstante, siempre se recomienda tomar jengibre en dosis moderadas y durante periodos cortos de tiempo.
Efecto antiinflamatorio y antioxidante
Los gingeroles y shogaoles son algunos de los compuestos que confieren al jengibre sus cualidades antiinflamatorias. Su consumo se asocia a la reducción de la inflamación crónicas, según diversos estudios. Uno de los más recientes es el publicado en el Journal of Clinical Investigation, que ha avalado los efectos beneficiosos de esta planta como suplemento alimenticio para personas que padecen enfermedades autoinmunes, pues al bajar la inflamación se mejoran los síntomas en estos pacientes.
Además, esa misma investigación ha concluido que el consumo de jengibre en personas sanas también ayuda a bajar los niveles de inflamación y a frenar la coagulación de la sangre, dos factores que contribuyen al desarrollo de diferentes trastornos autoinmunes como el lupus o la artritis reumatoide.
Jengibre y salud hormonal femenina
Aunque es menos conocido que sus propiedades digestivas o antiinflamatorias, el jengibre puede ser un aliado valioso para la salud hormonal de la mujer. Diversos estudios han explorado su capacidad para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual, especialmente los cólicos y el dolor abdominal, gracias a su efecto inhibidor sobre las prostaglandinas, las sustancias responsables de las contracciones uterinas dolorosas. De hecho, algunas investigaciones lo sitúan a la par que el ibuprofeno en la reducción del dolor menstrual cuando se toma en los primeros días del ciclo, con la ventaja de ser una opción natural y bien tolerada por la mayoría de las mujeres.
Además, su acción antiinflamatoria y antioxidante puede contribuir a reducir la fatiga, la hinchazón y la irritabilidad asociadas a la fase lútea, síntomas que muchas mujeres experimentan de forma recurrente. En la menopausia, algunos estudios preliminares apuntan también a que el jengibre podría ayudar a modular ciertos marcadores inflamatorios que se elevan con el descenso de los estrógenos. Tomarlo en infusión o en cápsulas durante los días más sintomáticos del ciclo puede ser una estrategia sencilla y natural para mejorar el bienestar, siempre con moderación y consultando previamente al médico si se toman otros medicamentos.
Cómo tomar jengibre en el día a día
Existen varias formas de consumir el jengibre, ya sea como alimento, bebida o suplemento. Podemos tomar jengibre fresco pelado, rallado o cortado en rodajas y agregarlo a platos de cocina o tomarlo en forma de té o caramelos. Sin embargo, es importante que sigamos las recomendaciones de dosificación en el envase o las indicaciones de un profesional de la salud.
- Té de jengibre. Una de las maneras más populares de consumir jengibre es en forma de té, porque muestra relativamente rápido sus efectos. La dosis que suelen recomendar los expertos es de 0,5 a 2 gramos al día, es decir, una infusión diaria.
- El jengibre en polvo es otra opción fácil de incorporar a nuestra dieta. Podemos añadirlo en batidos, yogures o incluso echarlo en la comida.
- Caramelos de jengibre. Son cómodos, sobre todo si lo que queremos es aliviar las náuseas cuando estamos fuera de casa o en un trayecto en el que nos solemos marear.
- Cápsulas o tabletas. En nuestra farmacia encontrarás disponibles diferentes opciones de jengibre, para uso terapéutico. Consúltanos y te las mostramos.
Cuándo conviene evitarlo
Aunque el jengibre es seguro para la mayoría de las personas, no nos cansamos de dedirlo. Siempre es recomendable que consultemos a nuestro médico antes de comenzar cualquier tratamiento natural, especialmente si estamos tomando medicamentos.
Se sabe que el consumo de jengibre no está indicado para todo tipo de personas. Por ejemplo, no es una buena elección para aquellas personas que tienen prescritos medicamentos anticoagulantes -ya que el jengibre reduce la agregación plaquetaria- o para aquellas otras que padecen reflujo gastroesofágico, que se puede ver agravado tomando jengibre.
Posibles efectos secundarios
Como ocurre con cualquier cosa, hemos de tomarlo con moderación. Consumir jengibre en exceso puede causar efectos secundarios como acidez estomacal o malestar gastrointestinal. Así que, además de consultar la idoneidad de su consumo habitual a nuestro médico de referencia (sobre todo si tomamos medicación regularmente), debemos tomar jengibre en dosis bajas y durante periodos cortos de tiempo si optamos por incorporarlo a nuestra dieta.
Jengibre fresco, en polvo o en infusión
Ya lo hemos comentado previamente. Hay muchas formas de tomar jengibre:
- Como raíz cruda: la podemos rallar e incluir en recetas de todo tipo (sopas, ensaladas, sofritos, asados, etc.).
- En polvo, fácil de conservar y cómodo de usar.
- En infusión, que es la forma más común de tomarlo. Añade un pequeño trozo de la raíz en láminas a una taza con agua hirviendo y deja reposar 3 o 4 minutos.
- En zumos también podemos incorporar algo de ralladura, dándole un toque ligeramente picante.
- En aceite, se utiliza para dar masajes, en terapias con vapor para aliviar constipados, para aliviar dolores musculares, etc.
Cómo incorporarlo a recetas saludables
El jengibre se puede adquirir fresco, seco, en conserva o confitado y se presenta en distintos formatos, desde molido a cristalizado. De esta forma podemos incorporarlo a nuestras recetas de galletas y bizcochos, sopas, cremas, salsas para acompañar pescados o carnes y un largo etcétera. Todo dependerá de si te gusta su sabor ligeramente picante.
Te damos algunas ideas:
- En salteados y verduras. Podemos rallar o picar finamente jengibre fresco y añadirlo junto al ajo para salteados de verduras, arroz o pasta.
- En sopas y caldos. Es tan sencillo como incorporar rodajas de jengibre fresco en su elaboración, para darle un toque aromático y reconfortante.
- En adobos. Mezclamos jengibre rallado con salsa de soja, aceite y limón para marinar pollo, pescado o carnes antes de cocinarlos.
- En batidos y zumos basta con añadir un pequeño trozo de jengibre fresco.
- En repostería casera también es muy común usar jengibre, sobre todo en polvo. Lo podemos incluir con el resto de ingredientes en las masas de galletas, bizcochos y panes. Combina especialmente bien con canela, clavo o nuez moscada.
- Y, cómo no, en infusiones. Sólo tenemos que hervir rodajas de jengibre fresco durante 10-15 minutos y combinar, si queremos, con limón y miel.
¿Nuestro consejo? Aunque es natural y en general muy beneficioso, lo importante es que nos guste y nos siente bien.
