BLOG

Astrágalo: propiedades, beneficios, usos y contraindicaciones

astrágalo o tragacanto

El astrágalo es un producto que ha alcanzado una considerable popularidad dentro de la fitoterapia moderna. Podemos encontrar esta conocida leguminosa en diferentes presentaciones, ya que es muy utilizada para el fortalecimiento del sistema inmunológico, regular el metabolismo y propiciar la curación de heridas de la piel, entre otras cosas.

¿Qué es el astrágalo y de dónde viene?

El astrágalo (Astragalus membranaceus / Huang Qi) es una planta muy utilizada en la medicina tradicional china, que concretamente usa la raíz molida o su extracto concentrado para estimular el sistema inmunitario, reducir la fatiga y proteger las células gracias a sus antioxidantes. Esta planta pertenece a la familia de las leguminosas y se encuentra principalmente en China, Mongolia y Corea.

Para hablar de sus propiedades, María José Ortuño, experta nutricionista en Farmacia Santamaría, precisa que esta planta “ayuda al cuerpo a responder al estrés mental y físico y restaurar la funcionalidad orgánica y emocional normales”.

El tragacanto (Astragalus gummifer) se refiere al mismo género botánico pero con unas aplicaciones completamente diferentes, ya que es una goma natural extraída del tallo y las raíces del arbusto y que se utiliza como espesante, estabilizante y emulsionante en la industria alimentaria, farmacéutica y cosmética.

Lo que hacemos hoy en día es ofrecer en cápsulas extractos secos de alta concentración que simplifican su consumo”, explica la nutricionista María José Ortuño.

Propiedades y usos tradicionales

Como planta milenaria que es y reconocido superalimento, el astrágalo se utiliza para aumentar la energía, prevenir infecciones, proteger el hígado o el riñón y un sinfín de aplicaciones más. En este sentido, Maria José Ortuño asegura que su consumo “puede reconfortar a personas con tendencia a enfriarse o resfriarse, personas mayores a las que le falta energía, o quienes presentan sintomatología tanto respiratoria como digestiva”.

Los estudios que se han realizado de la raíz de Astrágalo han sido fundamentalmente con extractos enriquecidos en saponinas y polisacáridos y han demostrado que el Astrágalo posee diferentes acciones farmacológicas.

Veamos las más conocidas:

  • Fortalecimiento del sistema inmunológico. El astrágalo es conocido por su capacidad para fortalecer el sistema inmunológico, aumentar la resistencia física y mejorar la respuesta del cuerpo a las infecciones por bacterias y virus al incrementar la actividad de los macrófagos. De esta manera, puede ayudar a prevenir enfermedades que aceleran el proceso de envejecimiento. Además, a diferencia de otras plantas -como la equinácea- el astrágalo se puede utilizar de manera indefinida sin que su potencia disminuya.

Sin embargo, no está recomendado en quienes padecen trastornos autoinmunes (lupus o artritis reumatoide) sin supervisión médica, ya que su acción estimulante podría interferir con la patología.

  • Poder antioxidante y antiinflamatorio. Gracias a su alto contenido en flavonoides, el astrágalo ayuda a neutralizar los radicales libres que dañan las células del cuerpo y son responsables de muchos de los signos del envejecimiento, como las arrugas y las manchas en la piel.
  • Activa la telomerasa. El astrágalo contiene compuestos que pueden aumentar la actividad de la telomerasa, una enzima que se encuentra en las células y ayuda a mantener los telómeros, que son los extremos de los cromosomas que se acortan a medida que las células envejecen. Por eso, puede ayudar a frenar el envejecimiento celular.
  • Mejora las afecciones cardíacas. En algunos estudios clínicos se ha observado que la administración de esta planta mejora la contractilidad cardiaca y reduce los síntomas de fatiga en pacientes con insuficiencia cardíaca
  • Control de glucosa y metabolismo. Existen algunas evidencias científicas de que los polisacáridos del astrágalo reducen los niveles de glucosa en sangre y mejoran la resistencia a la insulina, ayudando a equilibrar el perfil metabólico del paciente.
  • Favorece el funcionamiento del riñón. Según algunos estudios, el consumo de esta planta mejora la función del riñón al reducir la presencia de proteínas en la orina (proteinuria). Su uso protege el tejido renal frente al daño oxidativo e inflamatorio, especialmente en personas con insuficiencia renal en un estadio inicial.
  • Como adaptógeno que se considera, ayuda a disminuir el cansancio persistente. Puede mejorar la vitalidad física incluso en personas que atraviesan periodos de estrés intenso o convalecencia.

Lo que dice la evidencia científica

Hemos de partir del hecho de que los expertos consideran que no existen estudios solventes realizados en personas que demuestren que el astrágalo sea eficaz para tratar un trastorno de salud en concreto. No obstante, los realizados hasta la fecha sugieren que el astrágalo, combinado con un tratamiento convencional asociado a cada patología, podría tener los siguientes beneficios:

  • Mejorar la función cardíaca en personas con insuficiencia cardíaca que también reciben tratamiento con terapia convencional.
  • Controlar las concentraciones de azúcar en sangre en personas con diabetes.
  • Reducir los signos de daño renal en personas con enfermedad renal crónica
  • Prevenir infecciones en personas con hepatitis B crónica.
  • Reducir la fatiga en deportistas y personas que han sufrido un accidente cerebrovascular

Por lo tanto, se necesitan estudios más exhaustivos y de mayor duración temporal para confirmar cualquier beneficio del astrágalo.

Formas de presentación: cápsulas, extracto, tintura

El astrágalo se encuentra disponible en diversas presentaciones. En nuestra farmacia encontrarás:

  • Cápsulas o tabletas, fáciles de dosificar y consumir con la dieta diaria.
  • Extractos líquidos, que pueden añadirse a bebidas o tomarse directamente.
  • Tés o infusiones, preparados a partir de la raíz seca.
  • Tintura, a base de concentración de extracto. Suele ser recomendable tomar una cantidad determinada de gotas diarias repartidas en varias tomas al día, diluidas en agua o zumo.

Las dosis pueden oscilar entre 9 y 30 gramos diarios de la raíz seca, aunque varían según la forma de presentación y la concentración del producto. Precisamente por eso es fundamental seguir las indicaciones del fabricante y consultarnos para determinar la dosis adecuada en tu caso.

Quién puede tomarlo y quién debe evitarlo

Aunque el astrágalo suele ser bien tolerado, a veces puede causar algunos efectos secundarios (como erupciones cutáneas, picazón, secreción nasal y malestar estomacal). Nuestra experta María José Ortuño recuerda sus límites: “no debe utilizarse durante el embarazo o la lactancia, ni en personas que estén tomando medicamentos inmunosupresores o anticoagulantes”.

En concreto, enumera las siguientes cautelas:

  • No se recomienda su uso en mujeres embarazadas o durante la lactancia, debido a la falta de estudios sobre su seguridad en estos casos.
  • No deben tomarlo personas con enfermedades autoinmunes, como artritis reumatoide y lupus eritematoso sistémico, ya que el astrágalo puede estimular el sistema inmunológico y empeorar los síntomas.
  • Tampoco deben consumirlo personas trasplantadas o en tratamiento con inmunosupresores, ya que puede interferir con la eficacia de ciertos medicamentos.
  • No es aconsejable en pacientes con trastornos de coagulación o en tratamiento con anticoagulantes, ya que podría potenciar el efecto de medicamentos como la warfarina, aumentando el riesgo de sangrado.

No es la primera vez que lo decimos. Aunque es un producto que, en general, resulta beneficioso, siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud antes de iniciar su consumo, especialmente si se tienen determinadas condiciones médicas o se están tomando otros medicamentos.

Pregúntanos siempre que tengas dudas.